Sobre este espacio
El patio está protegido del ruido de la calle por todos lados — las tardes aquí son lo bastante tranquilas para leer, hablar por teléfono o tomar café al sol de la mañana. Los gorriones son la banda sonora.
Los sábados por la noche (mayo–septiembre, si el tiempo lo permite) se enciende la barbacoa — trae lo que quieras asar desde el Kaufland al final de la calle; el carbón y los utensilios corren por cuenta de la casa.
El Wi-Fi llega al patio, y hay sitio para el portátil en el banco largo bajo los árboles. Las horas de silencio también aplican fuera: solo conversación a volumen bajo entre 22:00 y 09:00.